Hay algo distinto en este Camino desde el primer paso: no cruza montañas, cruza fronteras. El Portugués nace en Lisboa y sube hacia el norte atravesando Portugal entero antes de entrar en Galicia, así que quien lo recorre entero no vive una peregrinacion, vive dos —dos idiomas, dos gastronomias, dos formas de recibir al caminante— unidas por un mismo destino.

No cruza montañas, cruza fronteras.

No es un camino nuevo, aunque lo parezca por su reciente popularidad: ya en 1502 el propio rey Manuel I de Portugal lo recorrio como peregrino y, agradecido, costeo una lampara que desde entonces arde día y noche en la Catedral de Santiago. Hoy es la segunda ruta más caminada de todas, solo por detras del Francés, y crece cada año más rápido que ninguna otra.

El recorrido, tramo a tramo

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Portugal — de Lisboa a Oporto, llano y cargado de historia

Lisboa es, de largo, la ciudad más grande donde arranca cualquier Camino de Santiago, aunque su casco antiguo se camina con facilidad. Dejarla atras significa adentrarse en un Portugal rural que apenas conoce el turismo: llanuras junto al Tajo, pueblos blancos y calor seco en verano. Dos paradas destacan sobre las demas. Tomar, con su Convento de Cristo, antigua sede de los Caballeros Templarios en Portugal y hoy Patrimonio de la Humanidad, esconde uno de los claustros renacentistas más bellos de Europa. Y Coimbra, con su universidad fundada en 1290 —una de las más antiguas del continente que sigue en funcionamiento—, que corona la ciudad como una pequeña Atenas a orillas del río Mondego. Entre una y otra, el Camino se toma su tiempo: aquí no hay prisa ni desnivel, solo kilómetros de campo portugués.

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Oporto — donde el Camino se bifurca

Oporto, con su casco histórico también declarado Patrimonio de la Humanidad y sus bodegas de vino de Oporto asomadas al Duero, se ha convertido en la puerta de entrada favorita de miles de peregrinos: más de uno de cada diez que llegan a Santiago por esta vía empieza aquí, atraidos por una distancia más manejable y una ciudad que merece, de por si, un par de días de visita. Es también aquí donde el Camino se parte en dos: quien sigue por el interior toma la ruta Central; quien prefiere el mar, la Costa (le dedicamos un apartado propio un poco más abajo).

Continuando por el interior, el Camino Central pasa por Barcelos, celebre por su gallo de ceramica multicolor —el Galo de Barcelos, uno de los simbolos más reconocibles de Portugal—, que nace de una leyenda con un parecido asombroso a la del gallo y la gallina de Santo Domingo de la Calzada que ya conoces si has leido la ficha del Camino Francés: otro peregrino, otra acusacion injusta, otro ave asada que canta para salvarlo en el último momento. Más adelante espera Ponte de Lima, la villa más antigua de Portugal, cruzada por un puente de origen romano sobre el río Lima tan bonito que cuesta no detenerse a hacer una foto en mitad de el.

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La entrada en Galicia — el Miño, Tui y las Rias Baixas

El río Miño marca la frontera, y cruzarlo desde Valenca hasta Tui, con las murallas de ambas fortalezas mirandose de una orilla a otra, es uno de los momentos más fotografiados de todo el Camino Portugués. Tui recibe al peregrino con una catedral de aire casi militar —la única de toda la provincia de Pontevedra—, con torres defensivas que recuerdan que Galicia y Portugal no siempre se llevaron tan bien como hoy. A partir de aquí, el paisaje se llena de las Rias Baixas: vinedos de uva albarino, ríos tranquilos y pueblos como Redondela, con su viaducto medieval de trece arcos, o Pontevedra, una de las ciudades con el casco histórico peatonal más cuidado de toda Galicia.

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Padron y el final — donde, en cierto modo, todo empezo

Antes de Santiago espera Padron, y aquí el Camino se cierra sobre si mismo de una forma casi poetica. La tradición cuenta que los discipulos del apostol, guiados por una estrella, trajeron su cuerpo por mar en una barca de piedra y la amarraron precisamente aquí, a una roca —el Pedron— que hoy se conserva bajo el altar de la iglesia de Santiago del pueblo. Es, en cierto modo, el mismo relato con el que arrancaba nuestra guia general del Camino: una estrella señalando el camino, siglos antes de que existiera ningun camino. Desde Padron, ya solo quedan unos 24 km hasta la Praza do Obradoiro, la última etapa de una ruta que empezo, literalmente, en otro pais.

La otra opción: el Camino Portugués por la Costa

Al salir de Oporto, en lugar de girar hacia el interior, se puede seguir la linea del Atlantico: Vila do Conde, Viana do Castelo y sus playas, hasta cruzar la desembocadura del Miño hacia Galicia por A Guarda o Caminha. Del lado español espera Baiona, un pueblo pesquero con un lugar propio en los libros de historia: aquí atraco, el 1 de marzo de 1493, la carabela La Pinta, siendo el primer puerto de toda Europa en recibir la noticia del descubrimiento de America. Un poco más al norte, Vigo —la ciudad más grande de Galicia— anade ambiente urbano antes de que la ruta se reencuentre con el Camino Central en Redondela. Es una variante más reciente, sin reconocimiento oficial propio para la Compostela por si sola (hay que enlazarla con el tramo final desde Redondela), pero cada año gana más adeptos gracias al paisaje maritimo.

Todas las etapas, una a una

Division orientativa en 25 etapas de la ruta Central, desde Lisboa. La etapa 17, Barcelos-Ponte de Lima, es la más larga de toda la ruta; muchos peregrinos la dividen parando en Balugaes.

¿Y si no tienes todo ese tiempo libre?

Como en el resto de rutas, no hace falta caminar los 620 km completos para conseguir la Compostela: basta con los últimos 100 km continuos. Estas son las opciones más habituales:

Punto de inicioKm hasta SantiagoEtapas aprox.Días estimados
Lisboa~620 km2525-31 días
Coimbra~370 km1515-19 días
Oporto~245 km1110-13 días
Tui~119 km65-6 días

Preguntas frecuentes

¿Central o Costa? ¿Cual elijo?

Si buscas historia, ciudades con encanto y un camino más tradicional, la Central. Si prefieres el mar como compañía constante y no te importa que algun tramo se comparta con carretera, la Costa. Muchos peregrinos combinan: Central hasta Oporto y luego deciden.

¿Es más fácil que el Camino Francés?

En general si: el desnivel es mucho más suave en casi todo el recorrido, con la excepcion de algun repecho puntual antes de Ponte de Lima. Por eso se recomienda especialmente a quien hace su primer Camino.

¿Hace falta pasar por Oporto?

No es obligatorio, pero si tienes tiempo, compensa: además de partir el camino en un punto muy popular, es una de las ciudades más bonitas de la ruta.

¿Cual es la etapa más larga?

Barcelos–Ponte de Lima, con unos 34 km, aunque como siempre se puede dividir alojandose a mitad de camino.

¿Se necesita pasaporte para cruzar de Portugal a España?

No: ambos paises forman parte del espacio Schengen, así que el cruce del Miño en Valenca-Tui se hace caminando, sin ningun control.

Si el Camino Francés es el más completo y el Primitivo el más intimo, el Portugués es el más amable: menos desnivel, más historia compartida entre dos paises, y un final en Padron que conecta con la leyenda que dio origen a todo esto. Queda el Camino del Norte, el más costero y salvaje de los cuatro.